Que miedo

Un señor intentó hablarme y cuando lo ignoré se enojó y empezó a tocarse los genitales y a gritarme que ojalá alguien me cogiera y me partiera a la mitad y que me metiera su pene en la boca y me ahogara. Era entre semana durante el día en la parada de bus frente al Museo y había gente al rededor, nadie dijo o hizo nada.