Una mañana estaba en el bus

Una mañana estaba en el bus, cuando un hombre como de 40 años subió y tomó asiento a mi lado, empezó a decirme cosas que me pusieron incómoda, primero no quise tomarle importancia y lo dejé pasar. Después volvió a molestarme, pensé en ir de pie, porque no habian mas asientos, pero estaba realmente cansada y me parecia injusto que fuera yo la que tenía que levantarse. Entonces, recorde tenia comida en mi bolso y empecé a comerla. Los trozos de carne se me quedaban en los brackets y empecé a hacer caras grotescas mirando de frente al tipo y mostrandole los dientes con la comida, y pues el tipo se levantó.